El sexo aún es un tema tabú. No tanto para bromas y jijijaja… pero hablarlo seriamente es difícil. Este texto no quiere ofender a nadie.

Está escrito por una mujer que solamente ha tenido relaciones con hombres, y está escrito desde esa perspectiva. Además, es la perspectiva de una mujer de más de 50 años… He enriquecido y ampliado mi perspectiva con la información, quejas, ideas, preguntas de unas 10 mujeres que he recibido en mi consulta durante los últimos 3 o 4 años. Algunas de ellas eran jóvenes, otras más mayor que yo, pero todas me contaban lo que yo también estaba sintiendo.

Cuestionar prácticas establecidas en una sociedad, por largo o corto tiempo que están en vigor, siempre es doloroso, choca contra el pecho de algunas, ofende a quien no le interesa. Pero es necesario hablar cuando un grupo, por pequeño que sea, no se siente bien. Si queremos crear una sociedad nueva, tenemos que empezar cuestionando nuestras costumbres, buscar su raíz, descubrir quién ha establecido la regla, y porque…

Espero que quien lo lee, pueda dejar entrar las palabras con suavidad. La sociedad ha cambiado, los seres humanos viven más tiempo. Pasamos por muchas etapas durante nuestra vida. Cada etapa tiene sus intereses y actividades. Ahora que los seres humanos pasan fácilmente a vivir 80 años hay que valorar este tiempo extra que nos da la vida y no ciegamente seguir viviendo lo que hemos vivido ya… Hace 100 años la esperanza de vida era mucho menos, así que hay que construir el posible o un nuevo currículum para esos años que vivimos ahora más y no necesariamente mantener lo que ya vivimos antes.

Vamos…

Ya muchos años estoy pensando, peleando, cuestionando el sexo y su práctica en la sociedad o incluso el mundo en que vivimos. ¿Vivimos en una sociedad sexualizada? Un sistema que te da la promesa, el compromiso y el permiso que una vez casado/a o en una relación seria, el sexo te acompaña para siempre. Hace años, pero no tantos, antes del matrimonio el sexo era pecado… después placer. ¿Pero para siempre, como obligación?

Sabemos bien que hace años la mujer tenía poco que decir. El hombre le diseñaba su vida y era lo que tenía que vivir. Ha cambiado mucho, muchísimo… La mujer ahora puede decidir lo que le apetece hacer, donde trabajar….

Pero…

¿Qué es la diferencia entre el sexo y hacer el amor?

Hacer el amor es maravilloso, incluye mucho, desde una simple mirada o risita hasta donde uno quiere llegar.

El sexo, aunque para los jóvenes algo que revienta el cuerpo, más adelante fácilmente llega a ser una rutina. Para el hombre una manera fácil para sacar el esperma que se produce de manera natural en su cuerpo ¿y para la mujer?

La menstruación es la eliminación de un óvulo que no ha podido crear un bebe… Así es el esperma que un hombre no ha podido usar para la crianza. ¿Tener en mente esa analogía, por qué en el acto sexual es la expulsión de esperma la meta? He leído, no puedo experimentarlo porque soy mujer, que el orgasmo masculino no es la eyaculación, que hay algo más, pero que pocos hombres lo han desarrollado. Igual aquí está el secreto.

Este texto no es un discurso contra el ser hombre. Al contrario. Si eres hombre y te cuesta ‘’estar a la altura’’. No eres el único. La introducción de porno en la vida de hombres y adolescentes y niños cada vez más jóvenes, influye muchísimo en la capacidad de un hombre a reaccionar excitado delante de una mujer de carne y huesos que no tiene Photoshop para quitarse sus defectos humanos. Si estás acostumbrado al estímulo directo, creado y fuerte de videos o fotos, lo normal ya no te mueve mucho. Igual que si comes una bolsa de patatas fritas cada día, la comida normal ya no te sabe a nada.

Pero no solo es el porno. El peso de cualquier expectativa u obligación en cualquier ámbito de la vida, nos puede hundir. Nos puede aburrir o estresar. Con la edad los gustos cambian, el cuerpo cambia…. Y tenemos que hacer caso.

La rutina puede aburrir. La rutina puede doler si no se puede hablarlo, cuestionarlo, eliminarlo…

Hacer el amor o el sexo es maravilloso, por lo menos en la mayoría de los casos cuando 2 personas se empiezan a conocer. Pero lo que una vez o una temporada ha sido maravilloso, ¿tiene que mantenerse infinitamente en una relación? Si hablamos de ir de fiesta toda la noche o jugar al fútbol, o llevar los niños a los extraescolares, contestamos…nooooo, menos mal que no es para siempre. Si hablamos del sexo semanal, por lo menos la mayoría de hombres dicen…..si, claro, eso es parte de la relación íntima. ¿Lo es?

Hay muchos seres que cuestionan el habitual comportamiento sexual de las parejas…. No quiero generalizar, siempre hay miles de excepciones. Solo hablo de tendencias generales actuales en el ambiente y cultura en que yo vivo.

La dulzura, acariciar, mirarse en los ojos, pasear juntos, dar masajes, cantar y sonreír…. Inventa cualquier actividad o creatividad para disfrutar en pareja.

¿Qué regularidad tienen esas actividades amorosas, creativas en tu vida de pareja?

Actualmente la mayoría de las relaciones ya empiezan retorcidos, buscados por redes sociales. Ya no hay este encuentro mágico con una chispa divina que crea mariposas en la tripa. Además, algunos dicen que, si no has tenido sexo en la tercera cita, ya no tienes que esperar que la relación sigue adelante…

Pregunto amorosamente a todos los seres humanos de mirar en su corazón y valorar sus actos sexuales. Hacer un balance y preguntarse, ¿Cuánto cariño incondicional doy en comparación con el sexo que tengo o exijo? ¿Está el balance equilibrado en tiempo y veces que me encuentro con mi pareja?

Antes las relaciones íntimas empezaron (teóricamente) con años de solo estar juntos y cogerse de la mano. Puede ser exagerado, pero lo empiezo a valorar mucho. Poder conocer a alguien más profundamente antes de hacer el intercambio energético más intenso entre humanos, que es la penetración, me parece fundamental. Sobre todo, para la mujer quien recibe …

Es un tema que da para muchas conversaciones. Un tema que necesita mucho cariño y amor. Espero que un día pueda encontrar pareja que valore de igual manera la risa y complicidad amorosa que el acto sexual en sí. Y que ‘de mayores’, lo podemos dejar…

Mucho amor para todos.

(Un comentario extra. Cuando vi el documental de ‘’City of Joy’’, donde las mujeres violadas en la guerra de la República Democrática de Congo están aprendiendo a poder contar sus historias, superarlas y poder ser líderes y voces para concienciar al pueblo, me daba cuenta que mi historia, lo que te cuento aquí es mínima pero si ellas pueden llegar a contar su historia, yo aquí puedo romper el tabú.)

 

 

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