Mis reflexiones nocturnas y pensamientos diurnos. (parte 1)

Era hace algunos años, a principios de noviembre.

Tenía algunos problemas de salud. Primero tomé algún medicamento convencional porque la situación era grave. Pero no me gusta tomar químicos. Las pocas veces en mi vida que he tomado algunas pastillas ha sido por corto tiempo. Busco ayuda alternativa y hago reflexión.

¿Pero cómo había llegado a esta situación?
Demasiado. Solamente demasiado. Una vida llena de responsabilidades, algunas reales, el cuidado de los hijos no puedes aplazar a un momento que más te conviene.

Ese mes que no dormí fue una transformación en mi vida que hoy día, creo, puedo empezar a vivir plenamente.
Pronto dejé los químicos y tomé medicina China. Los primeros días me fue fenomenal, me empezó a sentir con más energía, pero después de unas semanas empezaron los nervios…. Llamé a la terapeuta/medica, pero no me cogí el teléfono. Deje un mensaje y me contestó después de algunos días desde el retiro en que estaba y decía que podía seguir tomando la medicina sin problemas. Yo no lo sentía así, pero seguí tomándola. Cada día subía la incomodidad en mi hasta que esa primera noche no dormí.

Toda una experiencia, todo sirve en la vida, aunque puede ser horroroso.

¿Estaba anulada mi sistema nervioso parasimpático (mi relax) y solo me funcionaba el simpático (mi actividad)?

Era estar en la cama con los ojos físicamente cerrados, pero estar tan despierta que me dolía todo porque estaba cansada. Por supuesto deje de tomar las hierbas. Sentí que tenía que haberme escuchado la semana anterior. Pero me tocaba vivir la experiencia de recuperación.

La primera semana lo hice sola. Visité a una amiga y qué coincidencia, me habló de una mujer sanadora que la había ayudado anteriormente. Y fui. Era un nuevo empezar, sabía que mi vida iba a cambiar, aunque en este momento no pensaba que tenía que aprender aún tanto antes de poder llegar a la paz y la conexión con algo no visible que siento y vivo ahora.

Recibí una sesión del par biomagnético, tomé infusiones, medité las noches despiertas en la cama. Además, iba al médico a pedir una pastilla para dormir. Solo me la regalaba cada 6 noches…después de 5 noches de trabajo duro, una noche me permití apagarme con esa pastilla y me daba una noche de modo avión… desconexión. Seguí trabajando entre el día, soy autónoma.

1 mes duró antes de que poco a poco empezaba a dormir otra vez. Primero unas horitas y más tarde la noche entera.

Qué aprendizaje. Una de las experiencias más desagradables en mi vida, pero con unas experiencias enormes. Aprendí a meditar de verdad, estar despierta toda la noche y por la mañana sentirme bien. Aprendí a tener paciencia con lo que tenemos que vivir. Aprendí que no tenemos que tirar la toalla…. Aprendí que los despertares me traían reflexiones.

Así que después de este mes he tenido muchas aventuras nocturnas (jajaja…no las que te llegan a la cabeza ahora). Empezó a despertarme de golpe, con urgencia, ideas en mi cabeza que, si no los apuntaba, no me dejaron dormir más. Así que escribí durante las noches, desarrollando más sensibilidad para captar lo que nuestros ojos no pueden ver, nuestros oídos no pueden oír, nuestra piel no puede sentir, nuestra boca no puede saborear, nuestra nariz no puede oler.

 

26/11/2020
El equilibrio es el medio entre 2 puntos.
Tenemos que tener cuidado porque formamos este punto de equilibrio basándonos en lo que sentimos. Lo que sentimos parte de nuestras experiencias y su interpretación subjetiva. Las emociones nos pueden engañar. Por eso tenemos que revisar los medios por lo que hemos llegado a la conclusión. Necesita trabajo interior para rectificar nuestra verdad y llegar a una conclusión más pura y alineada con la luz y no con nuestra propia percepción.
El balance, equilibrio que tenemos y que nos mantiene para sobrevivir el mundo es un estado mental en escombros. Hay que trabajarlo.
Cuando estoy mal por algún asunto del pasado o por algún miedo me formo una idea o defensa en la cabeza y me aferro a ella como a una verdad. Esta verdad o idea es solamente un estado de salida para poder crecer y no una verdad absoluta. Tenemos que seguir creciendo y desarrollándonos, moviendo piezas….
Ninguna verdad constructiva sale del malestar. Necesitamos una nueva experiencia de bienestar para ajustar esa realidad a una opinión más verdadera y equilibrada. Lamentablemente nuestra fijación en la conclusión desde la experiencia negativa nos frena tener esa oportunidad positiva y la posibilidad de ajustar nuestras ideas.

 

1/12/2020
Los recuerdos nos desvían de nuestro camino verdadero.
Pensamos que el vivir en la presencia y él ahora es ‘no adelantarnos a lo que viene’. Pero más difícil aún es dejar el pasado para que no nos atasca en el presente y el ahora.
No hay que olvidar, pero si soltar lo que pasó para poder decidir ahora con libertad y sin desviaciones y condicionamientos.
Imagínate que no eliges conectar con una persona porque su nombre te recuerda a un acontecimiento desagradable del pasado. O que no te permites hacer una actividad porque su asistencia pide hacer algo que te ha sabido mal en el pasado.

 

8/12/2020
Tu valoración es diferente cuando hay nadie/alguien que te observa o comparte.
Cocinas para ti solo o para tu familia o invitados. Alguien te espera al final del día o no. Compartes tu trabajo o es para ti solo.
Ojos con amor hacen que todo sea diferente. La soledad es la mejor prueba de la autovaloración y amor propio. Si dedicas en soledad y aislamiento el mismo esfuerzo a todo lo que haces que cuando estás en buena compañía, puedes decir que tu amor propio está bien desarrollado.

…Cualquier experiencia en tu vida te condiciona para valorar otra después.

…No esperas nunca que otro te dé lo que tienes que darte a ti mismo.

…El no aceptar es hacer la carga más grande.

…Estando en soledad, mucha gente deja de vivir, pero es nuestra prueba final.

…Somos todos uno.

 

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