Nací. La segunda de 5. Pasó la fecha casi con 3 semanas. Era muy pequeña. Aún soy pequeña

Crecí. Oí de mi madre que lloraba mucho cada noche. No me hicieron caso.

Peligro. Una tarde en la siesta casi morí. Usaron un tipo de correa para atarme en mi cuna. Me encontraron azul. Pero sobrevivió.

Jugaba mucho, Mi hermana mayor solo se separaba de mí 13 meses, la siguiente hermana apenas 11. Mi hermano nos seguía pronto. Un mes menos de 4 años y 4 hermanos nacidos.

Estaba contenta Era una niña feliz, pero lloraba mucho. Lloro de inseguridad, lloro de impotencia, lloro de no saber preguntar, lloro de soltar tensión…pero nunca nadie me hablaba de mi llorar. Para mí era normal. Me aliviaba… solo lloraba en casa…apenas con otra gente. Fuera tragaba o usaba máscaras. Sólo mucho más tarde descubrí mi alta, altísima sensibilidad…

El día antes de mi 14. Mi hermana mayor me da el golpe más grande que había recibido jamás y al mismo tiempo me hace un favor nunca dado anteriormente, un descubrimiento que pone fin a mi burbuja de la infancia. Me da un papelito, mejor dicho, un pedazo de papel. Parte de una hoja A4 de su cuaderno del instituto con las palabras…’’si prometes no llorar más, mañana te doy un regalo’’…. asentía con mi cabeza. Mi mundo cambió en ese minuto. Me daba cuenta que mis lloros no eran ‘’normales’’, en casa me habían aguantado 14 años menos 1 día. Nunca, nadie se había sentado conmigo para preguntarme el porqué de tantas lagrimas… nunca… nadie…
Cambio de estrategia. Mi vida interior era tan intensa, había tantas cosas que necesitaba algo para sacarlo…. En mi casa no se hablaba… o solo de cosas visibles y prácticas. Del interior no. De sentir no. De ideas y fantasías no. De creencias y opiniones no. De gustos o disgustos no. No se hablaba. Y yo había aprendido a hablar con lágrimas. Era mi expresión. Y a mis 14 años entendí que nadie había entendido mi idioma. Era un darse cuenta. Era mi primer despertar.

Nueva estrategia. La rebeldía. Si no soy extraterrestre pero tampoco sé identificarme con el ser humano de mi alrededor, ¿Qué hago aquí?

Amor. Quería llenarme de amor. Encontré el enamoramiento, la emoción fuerte pero temporal que creía que era amor, así que eligió saltar de un enamoramiento a otro enamoramiento.

Búsqueda. Leí toda la psicología y parapsicología que encontré en la biblioteca escondida en mi rincón en mi habitación compartida. Fuera de casa me llenaba con amistades, risas, salir y humo en mis pulmones.

Mentiras. Tenía que mentir. Mamá, mujer de casa. Papá, hombre de huerto. No salían. No eran como yo. Yo buscaba reconocimiento. Con papá y mamá no lo conseguí. Las lágrimas ya no servían. No me dejaban libre y salir así que inventé miles de trabajos de instituto. Me pillaron…castigo. No me pillaron…placer.

El instituto. Era popular. Muchos amigos. No estudiaba. Tenía capacidad de escuchar al profe y distraerme al mismo tiempo…. En casa apenas estudiaba. Me aburría…fracaso escolar…

18 años. Graduación para todos excepto yo…suspenso de neerlandés, francés e inglés… 3 asignaturas. Me daba igual. Estudié para la recuperación, aprobé y tenía el pase para salir a estudiar fuera de casa. Libertad, pero emocionalmente rota…

Un resumen real de mis primeros 18 años, aunque puedo escribir muchos resúmenes paralelos, igualmente verdaderos y reales. Muchos de ellos muy alegres, con mucho color Una vida no se puede resumir en algunas palabras. Ese solo es un matiz. Una pincelada de un cuadro enorme. Gracias por la experiencia. Es la base para quién soy ahora, un ser sensible, cada día más equilibrado.

 

 

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